La organización pone fin al campamento centralizado este sábado para enfocar la movilización «bloque a bloque» y avanzar hacia la huelga general.
El Sindicato de Inquilinas ha anunciado formalmente que levantará la acampada instalada en la Puerta del Sol este sábado, poniendo fin al punto neurálgico de protesta que mantenían en el centro de la capital.
Tras varios días de ocupación y movilizaciones a raíz de la crisis habitacional, la organización ha decidido cambiar de estrategia. En lugar de mantener un campamento fijo en el kilómetro cero, el objetivo es descentralizar la lucha y llevarla directamente a los barrios, bloques de viviendas y casas, buscando arraigar el tejido social de cara a una futura huelga general.
Con este movimiento, el sindicato recalca que la protesta no se desactiva, sino que evoluciona hacia una fase de mayor capilaridad territorial, intensificando la presión desde la base vecinal.











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