Un cabezazo impecable de Enric Gallego neutralizó el tanto inicial de Óscar Sanz para sellar un intenso empate (1-1) frente al CE Sabadell que confirma la solidez competitiva del cuadro blanquiazul a domicilio.
El CD Tenerife volvió a demostrar su capacidad de resistencia en LaLiga Hypermotion tras arañar un trabajado punto en su visita a la Nova Creu Alta (1-1) frente al CE Sabadell CF. En un duelo marcado por el orden táctico, el rigor físico y un inicio eléctrico de la segunda mitad, el conjunto blanquiazul supo sobreponerse al golpe inicial de los locales para restablecer la igualdad de forma inmediata y acariciar la victoria en el tramo final.
Con este resultado, el equipo insular confirma su firme tendencia a puntuar lejos del Heliodoro Rodríguez López, consolidándose como un bloque incómodo y competitivo que no concede un milímetro al rival.
Un arranque espeso que saltó por los aires tras el descanso
La primera mitad estuvo dominada por el pulso estratégico en la medular. Ninguno de los dos conjuntos logró imponer un dominio claro ni articular transiciones fluidas, derivando en un choque trabado con escasa presencia en las áreas y abundante trabajo para el colegiado.
Sin embargo, el guion cambió radicalmente tras la reanudación:
- El zarpazo arlequinado (minuto 48): Nada más arrancar la segunda parte, una falta botada por Ton Ripoll al corazón del área permitió a Óscar Sanz conectar un preciso remate de cabeza que batió a Dani Martín, adelantando al CE Sabadell.
- Respuesta de jerarquía insular (minuto 55): Lejos de amedrentarse, el CD Tenerife adelantó líneas e imprimió una marcha más al juego. Apenas siete minutos después del tanto local, Nacho Gil sirvió un centro medido al área pequeña que el incombustible Enric Gallego convirtió en el gol del empate con un potente testarazo a quemarropa.
Acoso final sin recompensa en la Nova Creu Alta
Tras el 1-1, el duelo se abrió por completo. El conjunto chicharrero, revitalizado por los cambios introducidos desde el banquillo, terminó el encuentro mucho más entero que su rival y disfrutó de las mejores oportunidades para decantar la balanza en los minutos finales.
Dani Fernández estuvo a punto de rubricar la remontada con un lanzamiento de falta directo que lamió el poste izquierdo de Diego Fuoli, mientras que el central Neal Viereck rozó el gol en el minuto 88 con un disparo raso dentro del área que obligó a intervenir al meta local. Pese a las protestas blanquiazules en el tiempo de descuento por una caída en el área catalana, el marcador no se volvió a mover, certificando un reparto de puntos tan disputado como justo.












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