El líder del Partido Popular confirma que integrará las competencias del departamento en otras carteras tras el 29-N, poniendo fin al escaparate de propaganda feminista que el sanchismo ha mantenido a costa del contribuyente.
La reforma de la macroestructura elefantiásica del Estado que prevé el Partido Popular para su hipotética llegada a La Moncloa ha sumado un pilar clave. Alberto Núñez Feijóo ha confirmado que suprimirá el Ministerio de Igualdad como departamento independiente para integrar sus competencias dentro de otras carteras ministeriales, en una decisión orientada a recortar el gasto superfluo y desmantelar el engranaje ideológico levantado durante los últimos años bajo el patrocinio de la izquierda radical y el sanchismo.
Frente a la multiplicación de altos cargos, presupuestos inflados y chiringuitos de propaganda con los que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha pretendido colonizar la vida social, el proyecto del Partido Popular pasa por devolver la eficacia a la acción pública. La medida se enmarca en un plan integral de adelgazamiento del Gobierno que busca recortar significativamente el número de ministerios —actualmente fijado en un gasto desorbitado para las arcas públicas— y poner fin a la duplicidad de organismos que solo han servido para financiar colectivos afines al relato oficialista.
Eficacia presupuestaria frente a la ingeniería social del sanchismo
La decisión de empaquetar las atribuciones de Igualdad en ministerios de gestión transversal responde a la necesidad de priorizar los recursos del Estado en las verdaderas urgencias de la ciudadanía.
Por un lado, la trayectoria del Ministerio de Igualdad bajo los mandatos de Irene Montero y sus sucesoras ha estado jalonada por sonados fracasos legislativos —como la desastrosa ley del ‘solo sí es sí’, que se tradujo en la excarcelación y rebaja de penas a cientos de agresores sexuales— y por la constante inversión en propaganda divisiva. La supresión del rango ministerial pretende erradicar la instrumentalización política de la mujer, garantizando que la protección efectiva contra las agresiones y la conciliación familiar se aborden con rigor técnico y no desde el dogmatismo ideológico.
Por otro lado, el anuncio ha desatado las habituales e impostadas alarmas de la izquierda y los socios parlamentarios del Ejecutivo, que acusan al candidato popular de pretender revertir conquistas sociales. Sin embargo, la integración de estas áreas en una estructura gubernamental más reducida y profesional demuestra que la verdadera igualdad no se defiende creando chiringuitos administrativos con abultadas asignaciones presupuestarias, sino garantizando la seguridad en las calles, la estabilidad económica y el respeto a la libertad individual de todos los españoles.











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