Colectivos de ultraizquierda intentaron sin éxito boicotear el acto electoral en Menorca tras buscar el choque directo, mientras Abascal arremetió contra la corrupción sanchista y llamó a la movilización masiva el 29-N.
El acoso coordinado de los colectivos de extrema izquierda ha vuelto a intentar manchar la precampaña electoral, esta vez en las Islas Baleares. Santiago Abascal ha protagonizado este viernes en Mahón (Menorca) el arranque de su gira por el archipiélago con un concurrido acto público en la plaza de la Conquesta, en medio de un tenso clima de provocación provocado por grupos radicales que pretendían reeditando los incidentes vividos días atrás en La Coruña.
Apenas unas horas antes de la intervención del líder patriota, organizaciones de ultraizquierda trataron de desplazar unilateralmente una concentración de rechazo desde el Parque Rochina hasta la Plaza de la Constitución, a escasos metros del punto fijado por Vox, en una clara maniobra para propiciar el enfrentamiento directo con los simpatizantes que acudían al mitin. La oportuna contención policial y la negativa de la Delegación del Gobierno a validar ese cambio de ubicación forzaron a los agitadores a mantenerse a distancia, impidiendo que dinamitaran la convocatoria democrática de la tercera fuerza política de España.
Un discurso contundente frente al intervencionismo y los escándalos que cercan a La Moncloa
Acompañado por el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne, Santiago Abascal no dio un solo paso atrás y centró su intervención en desmantelar la red de impunidad y corrupción levantada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Por un lado, el presidente de Vox cargó duramente contra la degradación moral de La Moncloa, ironizando sobre las investigaciones judiciales que salpican al entorno socialista e interpelando directamente a Pedro Sánchez tras los últimos escándalos e incautaciones. «A nosotros no nos puede derrotar una mafia de ladronzuelos como esta», proclamó Abascal ante el entusiasmo de los asistentes, instando al líder socialista a dejarse de estafas a la ciudadanía, abandonar la propaganda y ponerse de una vez por todas a disposición de los tribunales.
Por otro lado, el acto en Mahón sirvió para hacer un llamamiento directo al electorado balear a cambiar «la ruina por la prosperidad» de cara a las urnas del próximo 29 de noviembre. Pese al ambiente de hostilidad alimentado por las terminales radicales de la izquierda, el mitin confirmó la firmeza de la alternativa conservadora en las islas, donde Abascal continuará este fin de semana su gira con actos previstos en Mallorca e Ibiza.











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