El conjunto tinerfeño, que sufrió un ambiente hostil e insultos en la ida disputada en Madrid, ve frenado su sueño de Copa del Rey tras la negativa a saltar al campo del conjunto madrileño en el Municipal de Tasagaya.
El sueño de una noche histórica en el Estadio Municipal de Tasagaya se convirtió en un amargo episodio para la familia del Atlético Unión Güímar. Tras haber tenido que soportar un ambiente sumamente hostil, desprecios e insultos hacia los futbolistas canarios durante el partido de ida en el campo del Sporting de Hortaleza (donde cayeron por un estrecho 1-0), el equipo tinerfeño vio cómo la eliminatoria quedaba suspendida en casa tras la negativa de la expedición madrileña a disputar el choque de vuelta.
Un Clima Caldeado Tras las Provocaciones de Madrid
La tensión acumulada no nació en las islas. La plantilla tinerfeña regresó del choque en la capital denunciando el trato recibido y la constante provocación vivida durante los 90 minutos de la ida.
En Tasagaya, con el ambiente propio de una gran cita histórica y la afición volcada para buscar la remontada, el inicio del partido se vio empañado por varios conatos de discusión en el túnel de vestuarios y sobre el verde:
Tensión servida por el rival: Tras el recibimiento de la afición local y roces fuera del recinto, los integrantes de la plantilla madrileña se vieron envueltos en rifirrafes y provocaciones sobre el terreno de juego que encendieron los ánimos.
Disposición del Güímar para competir: Mientras los futbolistas del Unión Güímar y el cuerpo técnico se mantuvieron en todo momento dispuestos a jugar sobre el césped para dirimir la eliminatoria deportivamente, la expedición del Sporting de Hortaleza optó por atrincherarse en el vestuario.
Fuerzas de seguridad y suspensión: A pesar de la presencia policial en las instalaciones y de las garantías para que el fútbol tuviera cabida, los madrileños mantuvieron su negativa rotunda a salir, forzando la decisión del colegiado de suspender el encuentro sin haber rodado el balón.
Impotencia y Reclamación de Justicia
En la entidad canaria reina una profunda sensación de impotencia al considerarse víctimas de una estrategia de presión por parte del club madrileño, que se beneficiaba del 1-0 de la ida y que no quiso exponerse al ambiente de remontada de Tasagaya.
La Eliminatoria, en Manos de la RFEF
El Unión Güímar trasladará su postura ante el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) defendiendo su deportividad y la preparación de un dispositivo que buscaba albergar una fiesta del fútbol tinerfeño:
1. Defensa de la entidad: El club aportará las alegaciones pertinentes para demostrar que siempre hubo voluntad de disputar el encuentro con total normalidad.
2. Denuncia del trato en el choque de ida: Se pondrán sobre la mesa las provocaciones e insultos vertidos hacia los futbolistas canarios en Madrid como detonantes del clima de tensión.
3. Resolución federativa: El Güímar confía en que los estamentos deportivos valoren los hechos de forma objetiva y no premien la incomparecencia del equipo rival sobre el terreno de juego.
Una jornada amarga en la que el Unión Güímar vio cómo le arrebataban, lejos de la pelota, el derecho a pelear en el campo su clasificación para la Copa del Rey.
















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