El aeródromo tinerfeño normaliza su operativa tras desviar cuatro aparatos a primera hora, mientras que el temporal de lluvias traslada las incidencias aéreas a la isla palmea.
La inestabilidad meteorológica de este jueves ha dejado un impacto desigual en el tráfico aéreo del archipiélago. Tras un inicio de jornada marcado por la intensa niebla en el Aeropuerto Tenerife Norte (Los Rodeos) —que obligó a desviar cuatro aeronaves hacia Tenerife Sur y Gran Canaria—, la situación en las instalaciones tinerfeñas se ha estabilizado por completo, recuperando la normalidad en sus conexiones.
Sin embargo, el frente de precipitaciones ha desplazado su severidad hacia La Palma, convirtiéndola en el punto más crítico para la navegación aérea. De acuerdo con las informaciones oficiales de AENA, el aeródromo palmero acumula ya cuatro cancelaciones de vuelos y un par de desvíos correspondientes a trayectos insulares que se vieron obligados a retornar a sus bases de origen.
Ante la persistencia de las fuertes lluvias, que han motivado la activación de la prealerta por parte del Gobierno de Canarias bajo el Plan Específico de Emergencias (PEFMA) y el aviso amarillo de la Aemet, los gestores aeroportuarios insisten en la importancia de verificar el estado de los billetes y enlaces antes de acudir a las terminales.











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